Vehemencia, razón y el paso de los años.

Como bien escribió Pedro Calderón de la Barca sobre la vehemencia: “¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!”.

Ser vehemente no es en sí algo negativo, en cambio, utilizar dicha vehemencia para siempre y en todas ocasiones tener y/o imponer la razón que uno esgrime es, con certitud, un problema.

Yo fui muy vehemente (y aún lo sigo siendo) pero antaño, además, no comprendía otros puntos de vista que no me fueran afines. En reuniones, en comidas, en celebraciones y hasta tomando una cerveza con los amigos siempre pretendía e intentaba (debo reconocer que no de manera totalmente voluntaria) imponer mi verdad absoluta, ante todos y ante cualquier tema de discusión.

A día de hoy, con la madurez que te dan los años vividos y la experiencia de los mismos, hago una retrospectiva sobre mi comportamiento y no tengo otro apelativo que dedicarme que el de imbécil y estúpido; ya lo escribió Bernard Barton: “La obstinación y la vehemencia en la opinión son las pruebas más seguras de estupidez.

En un momento de mi vida indeterminado me di cuenta que quien opine distinto a mí no es mi enemigo, ni un inconsciente, ni un indocumentado, no; sencillamente tiene una opinión distinta, para mí tal vez equivocada pero respetable. A partir de ese momento puedo aseguraos que todo cambió, me olvidé de meterme en camisa de once varas cuando la discusión se enquistaba, con sensatez dejaba clara mi no concordancia pero olvidé para siempre el intentar convencer al discordante.

Desde ese día me ahorré disgustos y malos ratos, sigo teniendo mis opiniones y razones para apoyarlas paro ya no pretendo que sean aceptadas universalmente, eso sí, en círculos de cierta confianza y, por qué no decirlo, de gente cercana a mi forma de entender la vida y las circunstancias que nos rodean, me permito todavía puntualizar ciertos aspectos en un sano intercambios de impresiones e ideas.

Me va mejor y soy más feliz.

¿Y vosotros qué divagáis?

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~ por divagandoeltiempovapasando en octubre 19, 2012.

14 comentarios to “Vehemencia, razón y el paso de los años.”

  1. Muy buena reflexión. Me he sentido retratado en ella.
    Enhorabuena, aquí tiene un seguidor.

  2. Respect.

    Un saludo, divagandoeltiempovapasando.

  3. Estaremos atentos…
    Pd. el hallazgo ha sido a través de EPRV, del que soy seguidor hace años.

  4. Pues yo sigo siendo vehemente pero cada día menos. No merece la pena, la gente no piensa en lo que le dices,tiene muchos prejuicios y es una pérdida de tiempo

  5. Ja sóc quí.

    Ahhhhh la vehemencia, esa vieja compañera de viaje…

    Aunque cada día la uso menos, a veces es imposible no ser vehemente, sobre todo ante ciertos comportamientos cerriles.

    En fin, Dios proveerá.

  6. ¿blog de frjparen?

    Buena reflexión. Y muy atinada. De donde nosotros venimos, me parece que nos sobra a todos bastante. xDxDxD
    Que manía tenemos y tendremos con intentar imponer nuestra versión de los hechos.

    Buena suerte y enhorabuena.

  7. Gran entrada si señor.

    Un saludo querido amigo!!

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